La planta Camellia Sinensis es tratada y procesada de distintas formas, la diferencia entre ellas crea toda una cultura alrededor del arte de la oxidación controlada de esta planta. esta oxidación crea los colores del té.

El procesamiento de las hojas de té comenzó en el período de los Tres Reinos (220 DC – 280 DC). Las hojas de té fueron cosechadas y puestas al sol para secar antes de remojar. Varios cientos de años después, durante la dinastía Tang (618 dC – 907 dC), el té fue prensado al vapor en pasteles redondos que fueron enviados al palacio como tributos. Estas tortas de té tuvieron que ser molidas y preparadas en una tetera especial. Lu Yu, en su pergamino Cha Jing, mantuvo un registro detallado de la fabricación y consumo de té durante este período, popularizando el consumo de té en toda China.

El consumo de té y la cultura del té alcanzaron su apogeo después del surgimiento de la dinastía Song (960 d. C. – 1279 d. C.). Se desarrolló una popular ceremonia del té mediante la cual se añadió agua al polvo de té y se mezcló con un batidor de bambú, que se extendió a Japón y se convirtió en lo que ahora conocido como matcha. En la dinastía Ming (1368 dC – 1644 dC), el emperador Zhu Yuan Zhang favoreció el té suelto sobre los pasteles de té y esta preferencia por la elaboración de hojas sueltas de té enrollado se ha conservado hasta el día de hoy.

La explosiva popularización del té de hojas sueltas resultó en el desarrollo mundial del té moderno, todo de la hoja verde original de Camellia Sinesis.

Los colores se basan en el tipo de proceso que tiene la hoja

-

Las hojas se someten solamente a dos procesos: el marchitamiento y la sudoración. Para lograr una pérdida de agua igual a la de los otros tés, las hojas se dejan marchitar por mucho más tiempo: de 52 hasta 60 horas. A continuación, las hojas son secadas de inmediato en barreño durante alrededor de media hora. Este procedimiento parece sencillo, pero la producción de los tés blancos es una de las más delicadas. El marchitamiento al aire libre es un proceso imposible de controlar en términos de la humedad y el calor: el arte del plantador consiste en anticipar correctamente las condiciones climáticas para adaptar en consecuencia el momento de la recolección. Los tés blancos son una especialidad de la provincia de Fujian en China.

-

Los tés que buscan evitar la oxidación con sellado en caserola.

En la cultura China, la hoja es calentada en el menor tiempo posible después de su recolección. Los chinos lo tuestan en cacerola, los japoneses lo hacen con inyección de vapor, procesos que les dan notas y un carácter distintivo de cada región, pero todos llevan como misión detener el proceso de oxidación destruyendo las enzimas que lo provocan, quedándose con antioxidantes, vitaminas y otros componentes que son virtudes de la Camellia Sinensis.

Teismo y budismo zen.

Armonia, respeto, pureza y tranquilidad son los 4 principios de “Chado” la forma del té en Japón. Cha-no-yu (que literalmente significa “agua caliente para el té”) normalmente conocido como la ceremonia del té, fue perfeccionada por el gran maestro del té Sen no Rikyu en el siglo XVI. La visión japonesa del té va muy relacionada con filosofias del pensamiento como el budismo zen, el respeto por la planta, el trabajo que se requiere para cultivarla, cosecharla y procesarla se ve reflejado en la forma de beber de los japoneses; y aquí en el estudio tenemos la gran fortuna de poder beber los mejores ejemplares de ésta filosofía.

-

Estos son tés en los cuales se ha detenido el proceso de oxidación. A menudo se utilizan hojas más maduras para éstos, ya que contienen menos taninos y teína (cafeína)..

Los tés Oolong son una especialidad de la provincia de Fujian en China y de Taiwán. Existen dos categorías generales de té Oolong: tés de oxidación ligera (oxidación de 10%-15%), preparados según el método conocido como ‘chino’; y otros con una oxidación mucho más considerable (60%-70%), procesados con un método que se desarrolló más precisamente en Taiwán. En la realidad, la preparación de los distintos tés semi-oxidados es clasificada en forma mucho menos rígida, ya que cada plantación tiene sus propias recetas y produce tés con grados de oxidación muy distintos de estas dos categorías.

-